Escrito por Kate A. Baker
Realizar una biopsia con aguja de los ganglios linfáticos es un procedimiento habitual en la clínica veterinaria generalista, pero ¿hasta qué punto sabemos interpretar los resultados? Este artículo nos muestra cómo podemos utilizar esta prueba diagnóstica de la mejor manera posible.
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La citología por aspiración con aguja fina (AAF) de los ganglios linfáticos es un procedimiento frecuente en la clínica veterinaria y puede ser de gran utilidad, por ejemplo, para la detección de neoplasias, inflamación y organismos infecciosos. El objetivo de este artículo es proporcionar una guía sobre la evaluación citológica de los ganglios linfáticos en clínicas veterinarias generalistas.
Los ganglios linfáticos pueden volverse reactivos de forma secundaria como respuesta a cualquier estimulación antigénica. En la citología de los ganglios linfáticos reactivos se observa un predominio de linfocitos pequeños con un menor número (normalmente < 50%) de linfocitos intermedios o grandes. Además, el número de células plasmáticas suele verse aumentado y también se pueden observar células de Mott (Figura 1). Las células de Mott son un tipo de células plasmáticas con inclusiones citoplasmáticas discretas, de color azul claro, denominadas cuerpos de Russell [1]. En los ganglios linfáticos reactivos también se pueden observar figuras mitóticas, pero no numerosas.
En el linfoma de células grandes cabe esperar la presencia predominante de linfocitos intermedios o grandes (> 50%) (Figura 2), mientras que las células plasmáticas, los linfocitos pequeños y los neutrófilos son pocos. En el fondo de la citología se pueden observar abundantes fragmentos citoplasmáticos (también conocidos como cuerpos linfoglandulares).
Aunque la citología es una herramienta muy valiosa para el diagnóstico de linfoma, en determinados casos obtener un diagnóstico fiable puede ser todo un reto:
Los ganglios linfáticos pueden presentar diferentes tipos de inflamación, y la identificación del patrón inflamatorio puede ayudar al veterinario a elaborar una lista diferencial.
En los aspirados de los ganglios linfáticos se puede detectar la presencia de bacterias asociada a una infección sistémica o local. La formación de un absceso en el ganglio linfático da lugar a una inflamación neutrofílica grave con neutrófilos degenerados. En la citología las bacterias pueden estar presentes o ausentes, por lo que puede estar justificada la realización de pruebas adicionales (p.ej., el cultivo bacteriano o tinciones especiales) para investigar con mayor profundidad la posible infección. Se pueden observar bacilos y cocos inespecíficos. Sin embargo, algunos tipos de bacterias tienen características únicas, como Mycobacterium spp. (bacilos que no se tiñen con tinciones normales), Actinomyces/Nocardia (bacilos filamentosos ramificados) y Yersinia pestis (cocobacilos bipolares). La identificación de estos hallazgos en la citología puede ayudar a identificar el tipo de infección bacteriana.
Existen varias enfermedades fúngicas que pueden afectar a los ganglios linfáticos. La blastomicosis, la histoplasmosis, la criptococosis y la coccidiomicosis son infecciones fúngicas dimórficas que pueden encontrarse en los animales de compañía; el agente causal se adquiere del ambiente por inhalación y puede propagarse a varias localizaciones, incluyendo los ganglios linfáticos. Como ya se ha señalado antes, el patrón inflamatorio clásico que se observa es la inflamación piogranulomatosa. El aspecto citológico de los cuatro organismos fúngicos implicados es diferente:
También cabe mencionar otros organismos como los Oomicetos (mohos acuáticos): Pythium insidiosum y Lagenidium spp. son diferentes a los hongos verdaderos y en la citología se observan hifas ramificadas. Es frecuente la presencia de una inflamación piogranulomatosa con eosinófilos (Figura 10).
La citología por aspiración con aguja fina de los ganglios linfáticos es una herramienta que habitualmente se utiliza en la clínica veterinaria para evaluar una enfermedad metastásica. Se han publicado varios estudios que evalúan la precisión de este método para la estadificación y los resultados indican que tiene una sensibilidad de buena a excelente para la detección de mastocitomas, melanomas malignos y carcinomas [4],[5]. La detección de metástasis de sarcomas no es tan fiable, probablemente debido a la escasa exfoliación de muchos tipos de sarcomas.
Cualquier carcinoma puede metastatizar en el ganglio linfático. Existen tres tipos específicos de carcinoma que se pueden observar en la citología de los ganglios linfáticos: carcinoma de células escamosas, carcinoma urotelial (también conocido como carcinoma de células transicionales) y carcinoma mamario. El carcinoma escamoso metastásico y el carcinoma urotelial muchas veces presenta características morfológicas únicas. El carcinoma de células escamosas consiste en una combinación de células epiteliales atípicas organizadas tanto en racimos como individualmente (Figura 11). La maduración asincrónica del núcleo hacia el citoplasma, incluyendo la queratinización inapropiada, puede llevar a la interpretación específica de carcinoma de células escamosas. El carcinoma urotelial puede no mostrar ninguna característica identificativa, pero la presencia de cuerpos de Melamed-Wolinska puede servir de pista. Estos cuerpos son inclusiones citoplasmáticas rosadas y se han descrito en el carcinoma urotelial, en el carcinoma mamario y en el mesotelioma (Figura 12) [6]. La neoplasia mamaria metastásica no suele presentar características únicas que permitan una identificación específica del origen mamario, por lo que en estos casos es esencial tener en cuenta la historia clínica y la presencia de cualquier masa.
Los mastocitomas de alto grado pueden metastatizar a los ganglios linfáticos. Cuando el proceso metastásico está avanzado, el diagnóstico citológico suele ser sencillo, ya que se observa un gran número de mastocitos (Figura 13). Sin embargo, cuando la enfermedad metastásica se encuentra en las primeras fases, es posible que solo se observe un pequeño número de mastocitos. Esto suele suponer un reto diagnóstico, ya que en los ganglios linfáticos normales y en enfermedad inflamatorias también se puede observar un número reducido de mastocitos. En estos casos, puede ser necesaria la evaluación histopatológica y/o una aspiración seriada del ganglio linfático para un diagnóstico definitivo.
Los melanomas malignos suelen metastatizar tanto en los ganglios linfáticos locales como en los distantes. Los melanocitos neoplásicos pueden mostrar bordes redondeados, poligonales o fusiformes, y a menudo contienen gránulos citoplasmáticos de melanina que pueden mostrar una gama de colores, incluyendo el amarillo oscuro/marrón, el verde, el azul y el negro. Las células pueden mostrar atipias citológicas significativas, incluyendo la anisocitosis, la anisocariosis, la multinucleación y los nucleolos prominentes (Figura 14). Al igual que con el mastocitoma, si un ganglio linfático está perdiendo su arquitectura debido a la presencia de melanocitos neoplásicos se puede emitir el diagnóstico de enfermedad metastásica. Sin embargo, la presencia de un pequeño número de melanocitos, puede ser compatible con un ganglio linfático normal (Figura 15). En estos casos, puede ser necesaria la evaluación histopatológica y/o la aspiración seriada del ganglio linfático para un diagnóstico definitivo.
Los ganglios linfáticos pueden volverse reactivos de forma secundaria como respuesta a estimulación antigénica. En la citología de los ganglios linfáticos reactivos se observa el predominio de linfocitos pequeños y un menor número (normalmente < 50%) de linfocitos intermedios o grandes.
| Afiliaciones actuales de la autora: Pocketpathologist.com y Vethive.com (on-line); la autora declara no tener conflictos de intereses. |
La citología por aspiración con aguja fina de los ganglios linfáticos es una herramienta valiosa para investigar la linfadenomegalia y la estadificación de neoplasias en los animales de compañía. Aunque la interpretación de la citología puede ser compleja, con una buena orientación y práctica, los veterinarios generalistas pueden adquirir confianza en esta técnica, aunque hay que ser consciente de los posibles retos y errores.
DVM, MS, Dip. ACVP (Patología Clínica), Columbia, TN, EE. UU.
Estados Unidos
Kate Baker se graduó por la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Tennessee en el 2012 y posteriormente realizó un internado rotatorio en Pequeños Animales y una residencia en Patología Clínica en la Universidad de Illinois, obteniendo el diploma en el 2016. Kate Baker fundó dos empresas online para veterinarios; Pocket Pathologist (cuyo objetivo es ayudar a los veterinarios a interpretar con precisión las citologías de la clínica) y VetHive (ofreciendo colaboración en casos clínicos y formación on-line) y actualmente trabaja en ambas desempeñando diversas funciones.
La citología de los ganglios linfáticos puede desempeñar un papel fundamental en el diagnóstico de diversas enfermedades infecciosas sistémicas.
La diferenciación citológica entre el ganglio linfático reactivo y el linfoma de clulas grandes se basa en la proporcin de linfocitos pequeos y grandes.
La citología de los ganglios linfáticos es muy útil para la estadificación de tumores metastásicos, particularmente, el carcinoma.
El mastocitoma y el melanoma maligno metastásicos se pueden diagnosticar mediante la citología, pero identificar una metástasis temprana puede ser complicado.