Las conversaciones sobre nutrición son una herramienta muy poderosa para la clínica veterinaria, ya que ayudan a los tutores a comprender y seguir las recomendaciones proporcionadas en la consulta.
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La nutrición desempeña un papel fundamental en la salud general de las mascotas; proporcionar las recomendaciones nutricionales adecuadas es esencial para mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades crónicas. Además, los tutores son cada vez más conscientes del impacto de la nutrición en la salud de sus animales y esperan recibir un buen asesoramiento nutricional por parte de los profesionales [1]. Sin embargo, muchos clientes consideran que la nutrición no se aborda de manera adecuada en la clínica veterinaria [1],[2]. Ya sea en el contexto de la obesidad, la prevención de enfermedades crónicas o para simplemente garantizar un aporte equilibrado de nutrientes, la nutrición debe ser un tema importante de cada consulta veterinaria, puesto que se considera “el quinto signo vital” [3],[4] junto con la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la evaluación del dolor
La comunicación efectiva y el buen conocimiento de la alimentación de la mascota son componentes fundamentales para proporcionar una atención veterinaria óptima. No obstante, antes de realizar cualquier recomendación nutricional o iniciar una conversación sobre nutrición, es fundamental obtener una historia nutricional completa [3],[5]. En este artículo se analiza el importante papel de la nutrición en la atención veterinaria, resaltando la importancia del auxiliar en la comunicación efectiva para mejorar la salud de las mascotas [6].
La atención veterinaria no solo consiste en tratar animales enfermos, sino también en prevenir enfermedades y promover el bienestar a largo plazo. La nutrición adecuada es esencial en este sentido, puesto que ayuda a mantener la salud de las mascotas y a reducir el riesgo de obesidad, diabetes, enteropatías crónicas e incluso trastornos ortopédicos [6]. A pesar de los beneficios conocidos de una nutrición óptima, hay estudios en los que se ha demostrado que todavía hay muchos tutores que no reciben suficiente orientación nutricional por parte del veterinario [1],[2]. Se ha reconocido que el equipo de la clínica veterinaria es la principal fuente de asesoramiento nutricional, pero muchos tutores siguen buscando información adicional y a menudo de fuentes poco fiables [1],[2] Este hecho pone de manifiesto la falta de comunicación sobre nutrición entre los profesionales de la clínica veterinaria y los tutores de las mascotas.
La Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) recomienda hablar sobre nutrición en cada consulta veterinaria (Figura 1) [4], Sin embargo, los veterinarios a menudo tienen dificultades para hacerlo, por ejemplo, por falta de tiempo, por la poca implicación del cliente o por la falta de formación sobre cómo hablar de nutrición en la consulta. Para superar estos retos es necesario adoptar un enfoque estructurado y sistemático en el que los auxiliares veterinarios desempeñen un papel fundamental asumiendo la responsabilidad de mantener este tipo de conversaciones [6].

Los auxiliares veterinarios están en una posición privilegiada para hablar sobre nutrición, ya que tienen formación adecuada para ofrecer asesoramiento práctico y crear un entorno de apoyo para los tutores [6]. El seguimiento regular del peso y hablar sobre nutrición en etapas clave de la vida del animal puede resultar beneficioso a largo plazo [3],[4],[5]. Aunque estas conversaciones pueden no dar resultados inmediatos, su verdadero valor radica en su impacto a largo plazo en la salud de la mascota. Por ejemplo, algunos estudios han demostrado que el seguimiento del peso corporal y el uso de las tablas de crecimiento en cachorros y gatitos pueden ser de gran ayuda en la prevención de la obesidad, que es un factor que contribuye al desarrollo de muchas otras enfermedades crónicas. Mantener una puntuación de la condición corporal (PCC) ideal a lo largo del tiempo no solo prolonga la esperanza de vida, sino que también mejora considerablemente la salud de la mascota [7],[8]. Estos hallazgos resaltan la importancia de abordar la nutrición de forma proactiva en cada etapa de la vida del animal.
Los auxiliares veterinarios pueden introducir la nutrición durante las consultas rutinarias (Figura 2) [6]; la conversación no tiene por qué centrarse exclusivamente en la recomendación específica de un alimento, sino que también se pueden incluir consejos generales sobre la alimentación, indicando cómo realizar la transición alimentaria en cada etapa de la vida o implementando un programa de pérdida de peso. Además, se puede proporcionar información sobre diferentes modos de alimentación, por ejemplo, mediante el uso de dispensadores de comida interactivos, distribuyendo comederos en diferentes lugares o manteniendo un horario de alimentación estructurado. Todo ello, enriquece las conversaciones sobre nutrición y aborda tanto las necesidades nutricionales como las comportamentales.

Una consulta exitosa comienza conociendo detalladamente el alimento, los hábitos alimentarios y el estado de salud de la mascota [5]. La WSAVA ha diseñado unos formularios para la elaboración de la historia nutricional https://wsava.org/wp-content/uploads/2020/01/Diet-History-Form.pdf (Figura 3) que pueden ser de gran utilidad y facilitan la obtención de detalles esenciales sobre la alimentación y el estado de salud del animal, asegurando que no se pase por alto información esencial [4],[9]. Sin embargo, estos formularios pueden no reflejar todo el contexto del animal, por lo que los auxiliares deben complementarlos formulando preguntas abiertas, como: “Si usted se tuviese que ir fuera de casa durante una semana y yo me quedara con su mascota, ¿qué le gustaría que supiera sobre su rutina diaria?”. Este enfoque fomenta respuestas detalladas, ayuda a identificar hábitos específicos y fortalece el vínculo entre el equipo de la clínica y el tutor de la mascota, asegurando la obtención de una historia nutricional más precisa y fomentando la cooperación[3],[4],[5],[6].

Involucrar al tutor en las decisiones nutricionales es clave para garantizar el éxito a largo plazo. Cuando los tutores sienten que han recibido suficiente información y son partícipes de las decisiones, es más probable que sigan las recomendaciones nutricionales. Los estudios muestran que cuando el equipo de la clínica veterinaria proporciona una orientación clara y basada en la evidencia, los tutores sienten mayor confianza y tienen más probabilidades de implementar cambios en la alimentación [1],[2],[3],[4],[5]. Los auxiliares veterinarios están especialmente formados para liderar este compromiso, orientando a los tutores en cada paso del proceso de toma de decisiones. Cuando los auxiliares realizan una evaluación nutricional y explican claramente las recomendaciones nutricionales, los tutores comprenderán mejor la situación y se sentirán motivados para seguir las indicaciones. Cuando la nutrición se convierte en un componente rutinario de cada consulta, se fomenta un mayor cumplimiento de las recomendaciones y se promueve la salud de las mascotas [3],[4]. Las consultas de seguimiento son esenciales para asegurar el éxito del plan nutricional; en el caso de enfermedades crónicas o necesidades nutricionales específicas, como en la enfermedad renal y la obesidad, es necesario realizar un estrecho seguimiento del paciente y ajustar su alimentación. Las visitas regulares permiten evaluar el progreso, realizar las modificaciones necesarias y garantizar que el plan nutricional siga satisfaciendo las diferentes necesidades de la mascota (Figura 4) [3],[4].

Hablar sobre nutrición puede ser complicado, ya que para muchos tutores dar de comer a sus mascotas es un acto emocional; de hecho, muchos lo consideran una expresión de amor y el hecho de recibir una recomendación nutricional lo sienten como una crítica personal. Esta conexión emocional puede generar resistencia, especialmente cuando los cambios sugeridos entran en conflicto con hábitos alimentarios arraigados [1],[3],[10],[11]. En el mundo digital actual, los tutores suelen buscar información sobre nutrición en sitios no especializados en nutrición, como las redes sociales o los foros de internet [1],[2],[12]. Desafortunadamente, la información proporcionada muchas veces es contradictoria, anecdótica y sin una base científica. Por ejemplo, a pesar de la falta de evidencia científica, la alimentación cruda y la alimentación casera no equilibrada, están ganando popularidad y pueden representar riesgos significativos para la salud [13],[14],[15],[16],[17],[18],[19]. Los profesionales veterinarios deben asumir un papel proactivo informando a sus clientes sobre la importancia de una nutrición equilibrada basada en la evidencia científica y proporcionar recomendaciones nutricionales fundamentadas, respetando al mismo tiempo el punto de vista de los tutores [2],[4],[6],[10],[12].
Hablar sobre nutrición de forma proactiva y regular ayuda a prevenir enfermedades, favorecer la longevidad y mejorar el estado de salud general de las mascotas.
Cuando una mascota recibe una alimentación “no tradicional” o poco convencional, como la alimentación cruda, vegana u otra potencialmente desequilibrada, es fundamental abordar la conversación con empatía, comprensión y utilizando datos basados en la evidencia. A continuación, presentamos algunas estrategias para manejar estas discusiones de manera efectiva:
1. Comprender la perspectiva del tutor: en primer lugar, hay que preguntar sobre la alimentación actual de la mascota y escuchar los motivos detrás de cada elección. Por ejemplo, muchos tutores pueden conocer la alimentación cruda a través de internet o de otros tutores de mascotas. Es esencial no juzgarlos y preguntar sobre sus objetivos: ¿quieren mejorar la calidad del pelaje, aumentar el aporte de energía o controlar el peso? Comprender sus motivaciones facilitará la conversación y permitirá abordar tanto los posibles beneficios como los riesgos del tipo de alimentación.
2. Explicar los riesgos de una alimentación no convencional
Los principales riesgos de una alimentación desequilibrada incluyen:

3. Hablar sobre alternativas equilibradas: hay que explicar que los alimentos completos y equilibrados, formulados por especialistas en nutrición, están formulados científicamente para satisfacer todas las necesidades nutricionales de las mascotas. Hay que orientar al tutor sobre cómo leer e interpretar las etiquetas de los alimentos comerciales, ya que no todos los alimentos pueden ser adecuados para su mascota. La Federación Europea de Alimentos para Animales de Compañía (FEDIAF) ha publicado un artículo muy útil detallando cómo leer las etiquetas y entender las alegaciones [20],[21]. Si el tutor prefiere preparar la comida de su mascota él mismo, hay que explicarle que para que sea equilibrada requiere una planificación adecuada, el aporte de suplementos y la supervisión de un veterinario especialista en nutrición [10],[18].
Si el tutor insiste en alimentar a su mascota con una alimentación cruda, hay que explicarle que para que sea segura, requiere una planificación cuidadosa, el aporte de suplementos y unas medidas de higiene muy estrictas para evitar la contaminación de los alimentos. Se le debe recomendar que consulte con un veterinario especialista en nutrición y resaltar la importancia de la higiene en la manipulación, preparación y almacenamiento de los alimentos crudos [13],[14],[19], También se puede proporcionar a los tutores material informativo impreso [9],[13],[14],[15],[16],[17].
4. Si el tutor persiste en su decisión: cuando el tutor insiste en seguir utilizando una alimentación “no tradicional” a pesar de los riesgos, es importante responderle de forma respetuosa y ofreciendo apoyo. Se pueden utilizar las siguientes frases para:
Siempre es importante proporcionar apoyo y fomentar una comunicación abierta. Algunos tutores pueden mantener una postura firme sobre la alimentación de su mascota, y el papel del equipo veterinario es proporcionarles información y hablar sin enemistarse. Mantener una conversación centrada en la salud y seguridad de la mascota, ofrecer información útil y proporcionar orientación según sea necesario, garantizará que la mascota reciba la mejor nutrición posible. En el Recuadro 1 se proporcionan consejos prácticos para involucrar a los tutores en la alimentación de sus mascotas.
Recuadro 1. Consejos para involucrar a los tutores en la nutrición de sus mascotas
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La nutrición es parte esencial de la atención veterinaria, ya que influye tanto en la salud inmediata como a largo plazo de las mascotas. Integrar la nutrición en cada consulta veterinaria es un elemento clave en la prevención de enfermedades y permite optimizar la evolución de la mascota, así como reforzar la confianza con los tutores. Los auxiliares veterinarios, gracias a sus conocimientos y enfoque empático, desempeñan un papel esencial en este proceso. Dedicar tiempo a hablar sobre nutrición y realizar un seguimiento adecuado es una manera de apoyar eficazmente a los tutores, mejorar la calidad de vida de sus mascotas y promover su bienestar general.
PV, VTS (Nutrición), AniCura Animal Hospital, Dordrecht, Países Bajos
Holanda
Liesbeth Verhoef-Hamers posee la certificación de paraprofesional de veterinaria y desde hace más de 18 años trabaja en un importante hospital veterinario de Países Bajos. A lo largo de su trayectoria profesional, ha adquirido una amplia experiencia como auxiliar veterinaria y jefa de auxiliares/asistentes veterinarios, con una gran pasión por la nutrición. En el 2024, obtuvo la acreditación como auxiliar veterinaria especialista en Nutrición. Es presidenta del Medical Interest Group (MIG) de Nutrición de AniCura y moderadora del Pet Food Forum (PFF) de AniCura y también organiza sesiones de formación, cursos y otros eventos de Anicura. Además, ha impartido numerosas conferencias sobre nutrición de mascotas y comunicación.
Los auxiliares veterinarios deben tener un papel principal en la comunicación sobre nutrición en la clínica.
La comunicación efectiva y el buen conocimiento de la alimentación de la mascota son componentes fundamentales para proporcionar una atención veterinaria óptima.
El auxiliar veterinario puede y debe ser proactivo, involucrándose con los tutores y sabiendo afrontar los retos de la comunicación.
Hablar sobre nutrición puede resultar complicado a veces ya que, para muchos tutores, el hecho de dar de comer a su mascota es un acto emocional.