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El auxiliar veterinario se encuentra en una posición privilegiada a la hora de orientar a los tutores que tienen gato por primera vez, ayudándoles a fortalecer el vínculo humano-animal y fomentando el óptimo desarrollo del gatito.

Los auxiliares veterinarios se encuentran en una posición privilegiada a la hora de ayudar a los tutores que tienen un gatito por primera vez. Los auxiliares son los primeros profesionales a los que acuden los tutores cuando un gatito entra en sus vidas, lo que supone la oportunidad de proporcionarles recomendaciones sobre el manejo y la prevención de los principales problemas de comportamiento. Además, les pueden explicar los beneficios del enriquecimiento ambiental, cómo crear un entorno amigable para los gatos y ayudarles a determinar unas expectativas realistas en cuanto a la convivencia y el desarrollo del gatito. A la hora de formar a los clientes es esencial adaptarse a su nivel de experiencia, proteger y fortalecer el vínculo entre el humano y el animal, promover la confianza del gatito, fomentar la salud física y emocional en cada etapa de la vida del gato y crear un vínculo entre los clientes y la clínica veterinaria.
El periodo crítico del aprendizaje de un gatito comienza en torno a las dos semanas de vida y termina alrededor de las siete. Este breve periodo es muy importante para un desarrollo psicológico satisfactorio. Las investigaciones sugieren que, si los gatitos no son manipulados por al menos cuatro personas diferentes antes de las ocho semanas de vida, tendrán dificultades para establecer vínculos con sus nuevos tutores (1). El gatito no solo se debe socializar con personas y otros gatos, sino que también se le debe exponer a otros animales, varios entornos, la manipulación física, así como a sonidos y superficies nuevos. Durante este periodo, es más importante centrarse en la calidad de las experiencias que en la cantidad, es decir, los gatitos tienen que vivir experiencias positivas, no neutras ni negativas.
La American Association of Feline Practicioners (AAFP) y la International Society of Feline Medicine (ISFM) han publicado una guía denominada “Los cinco pilares de un entorno felino saludable” (Recuadro 1). Esta guía ofrece un excelente punto de referencia para los profesionales veterinarios a la hora de proporcionar información importante a nuestros clientes (2).
Recuadro 1. “Los cinco pilares de un entorno felino saludable” son una herramienta muy útil para los auxiliares veterinarios a la hora de hablar con los clientes sobre el bienestar felino. © Guía sobre las necesidades ambientales del gato de la AAFP y la ISFM
| 1 | Proporcionar un lugar seguro |
|---|---|
| 2 | Proporcionar múltiples recursos clave y separados entre sí: comida, agua, zona de eliminación, zonas de rascado, zonas de juego y zonas para descansar o dormir |
| 3 | Proporcionar oportunidades para el juego y el comportamiento depredador |
| 4 | Proporcionar una interacción humano-gato positiva, lógica y previsible |
| 5 | Proporcionar un entorno que respete la importancia del sentido del olfato del gato |
Los auxiliares veterinarios podemos ofrecer recomendaciones sobre comportamiento durante las evaluaciones del bienestar de los gatitos o en consultas específicassobre comportamiento. Estas recomendaciones deben incluir:
Dedicar tiempo a abordar estos aspectos ayuda a reducir el estrés de los tutores primerizos y permite proporcionarles información precisa y actualizada.
También es importante recomendarles la participación en clases para gatitos. Aunque son menos populares que las clases para cachorros, pueden ser un éxito, tanto en la modalidad presenciales como on line. Los gatitos deben comenzar las clases antes de las 14 semanas de vida (3,4), y deben incluir los siguientes temas:


Las visitas a la clínica veterinaria no estresantes comienzan con el entrenamiento adecuado para utilizar el transportín. Muchos gatos no interactúan con sus transportines hasta el momento de ir a la clínica. Esta falta de familiaridad puede provocarles miedo y estrés, y es el inicio de una serie de reacciones por miedo que son frecuentes en la consulta veterinaria. Se ha demostrado que acostumbrar a los gatos al transportín puede traducirse en un viaje en coche más cómodo y un menor estrés durante la exploración (5). Los auxiliares veterinarios pueden enseñar a los clientes cómo acostumbrar a su gatito al transportín para gatitos utilizando información y recursos adicionales que puedan utilizarse como referencia a largo plazo. Se debe hablar del tamaño adecuado del transportín y de cómo se puede acostumbrar el gatito a él mediante el refuerzo positivo. A continuación, se muestran algunas pautas que los auxiliares veterinarios pueden ofrecer a sus clientes para que los transportines sean un espacio seguro para los gatitos:
Los transportines pueden facilitar a largo plazo las visitas a la clínica y los viajes siempre que los gatitos se hayan acostumbrado a él progresivamente. Es importante transmitir a los clientes que el esfuerzo vale la pena.

La disposición y el mantenimiento de la bandeja de arena son esenciales para la salud física y emocional del gatito, así como para evitar futuros problemas de eliminación. Se debe recopilar información sobre otras mascotas que haya en la casa (en concreto gatos y perros que puedan acceder a la zona de la bandeja) y sobre la ubicación actual de la bandeja para adaptar las recomendaciones a cada cliente.
Los gatos prefieren las bandejas de arena grandes (7,8). La bandeja debe ser lo suficientemente grande como para que el gatito pueda entrar, caminar y excavar con facilidad (Figura 4). Pueden ser muy útiles las cajas de almacenamiento con laterales bajos o recortar un lado de la bandeja para facilitar la entrada y salida del gatito. Es preferible utilizar bandejas de arena descubiertas ya que ofrecen múltiples puntos de entrada y salida y, por lo tanto, es menos probable que los gatos se sientan acorralados. La bandeja debe estar en una zona tranquila y poco transitada siendo recomendable que haya una en cada planta de la casa. La regla general para los hogares con varios gatos es que haya una bandeja por cada gato más una adicional (p. ej., dos gatos necesitarían tres bandejas). Se deben evitar las bandejas de arena automáticas, ya que pueden asustar a los gatos y contribuir al desarrollo de problemas de eliminación.
La higiene también es fundamental; la falta de higiene es la principal causa de los problemas de eliminación, por lo que se recomienda una limpieza diaria (8). Los gatos suelen preferir la arena aglomerante fina (9), pero una vez que hayan desarrollado una preferencia/tolerancia por una arena en concreto, es mejor no cambiarla para evitar la aversión a ella. Por último, a medida que el gatito crezca, el tamaño de la bandeja se debe adaptar. Este es un tema que se debe abordar en la primera consulta del gatito, así como en las siguientes o en la.

El rascado es un comportamiento normal e instintivo en gatos y gatitos. Para evitar y controlar el rascado destructivo es esencial proporcionarles rascadores adecuados y seguros, así como variedad de superficies, cortarles las uñas frecuentemente y ofrecerles un entorno variado (10). El rascado ayuda a los gatitos a estirar sus músculos, marcar su territorio y mantener sus garras en buen estado al utilizarlas, ya que en reposo permanecen retraídas en su vaina (11). Se deben colocar varios rascadores, tanto verticales como horizontales, en zonas donde el gatito suela rascar, además de distintas texturas, como cuerda, trozos de alfombra y cartón corrugado (12). La madreselva y la hierba gatera pueden atraer a los gatitos a estas nuevas zonas y animarlos a rascar en una superficie más adecuada.
Ofrecer múltiples opciones de rascado y redirigir el comportamiento es esencial para controlar el rascado no deseado. Por ejemplo, si un gatito empieza a rascar un mueble, podemos redirigirlo a un rascador apropiado en ese momento. Hay que premiar y recompensar al gatito cuando rasque en el sitio adecuado (10).
Los gatitos exploran su entorno con la boca y las patas. Para garantizar un desarrollo social saludable es necesario asegurarse de que al interaccionar con ellos no se desarrollen juegos ni comportamientos depredadores hacia las personas. Hay que enseñar a los clientes a jugar con sus gatos usando juguetes interactivos, incluyendo las cañas, que fomenten la persecución, la captura y los mordiscos, ya que no solo les ofrece a los gatitos una vía de escape para estos comportamientos, sino que también favorece una interacción positiva con las personas. También se puede explicar a los clientes que terminen estas sesiones de forma positiva intercambiando el juguete por un premio.
La redirección es importante para evitar mordiscos no deseados. Se debe proporcionar al gatito algo que pueda perseguir en lugar de nuestras manos y colocar estaciones de juguetes y premios en las zonas donde el comportamiento no deseado sea más frecuente. Por ejemplo, si un gatito empieza a perseguir, arañar o morder los pies cuando alguien entra en una habitación, una buena estrategia es coger un juguete de una cesta junto a la puerta para redirigir su atención. Esta técnica evita la frustración, la cual puede provocar más mordiscos. Lo ideal es que podamos redirigir al gatito cuando su lenguaje corporal indique una gran excitación, como mirar fijamente, mover la cola o agacharse (Figura 5).

Satisfacer las necesidades físicas y emocionales de un gato implica crear un entorno que le permita expresar comportamientos naturales e instintivos, como cazar, trepar, jugar, interactuar socialmente, descansar o rascar. Sin un entorno variado adecuado, los gatos pueden sufrir más estrés y ansiedad, lo que puede provocar problemas médicos y de comportamiento (13).
Una forma de enriquecer el entorno de un gato es realizar actividades relacionadas con la comida y el agua. Existen distintos juguetes dispensadores de comida para alimento seco y premios. Comenzar con sus premios favoritos puede evitar la frustración. Las opciones caseras incluyen esconder la comida en papel de seda arrugado, hacer agujeros en tubos de cartón o colocar la comida en una huevera de cartón vacía (Figura 6). Para la comida húmeda, se pueden utilizar moldes para magdalenas y cubiteras. Esconder pequeñas porciones de comida húmeda por la casa puede animar a los gatos a “cazar”. El agua también puede formar parte del enriquecimiento del entorno. Una fuente de agua puede ser una excelente alternativa a un cuenco tradicional, sobre todo para los gatos que disfruten del agua corriente (14).

Los gatos son curiosos por naturaleza y se beneficiarán de los ejercicios y las actividades que estimulen sus sentidos. Su increíble vista, oído y olfato les permiten destacar como cazadores, por lo que el enriquecimiento del entorno deberá satisfacer estas habilidades. Por ejemplo, los túneles hechos de tela suave y las bolsas de papel resistentes ofrecen oportunidades para la exploración. El juego interactivo con juguetes tipo caña de pescar imita el comportamiento entre presa y depredador, y estimula el acecho y el salto de caza. En un estudio se ha demostrado que los gatos prefieren perseguir coleteros de algodón o goma unidos con un hilo a jugar con otros tipos de juguetes utilizados para imitar el movimiento, probablemente porque estos juguetes se asemejan más al comportamiento natural de una presa (15). El segundo puesto en el estudio lo ocupan los juguetes de plástico rellenos de comida. Juegos tipo “portero”, donde los gatos persiguen o bloquean premios lanzados por el pasillo, añaden variedad. El juego en solitario con juguetes como ratones con pelo, pelotas arrugadas o pelotas de tenis de mesa colocadas en lugares atractivos es otra forma de captar la atención de los gatitos.
Los espacios elevados son imprescindibles en el entorno de un gato, ya que los gatos disfrutan descansando en lugares altos para sentirse seguros y echarse una siesta. Los árboles, estantes o pasarelas para gatos pueden proporcionar estas zonas elevadas. Escondites como camas cubiertas, cajas forradas con toallas suaves o refugios improvisados ofrecen espacios seguros para descansar y retirarse (16).
El enriquecimiento olfativo es otra oportunidad de proporcionar estimulación física y mental, tal y como se describe en “Los cinco pilares de un entorno felino saludable” (Recuadro 1). Los gatos dependen de su sentido del olfato y de las señales químicas para recopilar información del ambiente, por lo que hay que asegurarse de que las opciones de enriquecimiento en esta área sean positivas y atractivas en lugar de agresivas (2). Un ejemplo de enriquecimiento olfativo que resulta beneficioso consiste en introducir objetos del exterior en el interior del hogar; se pueden recoger hojas, hierba o ramitas para que el gatito las investigue. Ofrecer objetos con aroma a hierba gatera (17), cultivar esta planta y crear “cajas de fiesta” con pañuelos, serpentinas y otros artículos con aroma a hierba gatera, madreselva o lavanda puede resultar atractivo para muchos gatos (Figura 7). Sin embargo, la supervisión es necesaria para asegurarnos de que no ingieran elementos no comestibles.

El enriquecimiento visual y auditivo incluye la “televisión para gatos” con imágenes de pájaros, roedores o peces. Hay que tener en cuenta que puede generar frustración en lugar de diversión. La música relajante y los aerosoles de feromonas pueden promover la relajación y la exploración. Proporcionar un espacio exterior seguro para gatos (conocido como “catio”) es otra manera excelente de permitir que los gatos accedan al exterior sin dejar de lado la seguridad. Los gatos también se pueden beneficiar del entrenamiento con clicker y de los ejercicios de agilidad, que son divertidos y mentalmente estimulantes (18). Las sesiones de adiestramiento cortas y satisfactorias, de 2 a 3 minutos de duración, pueden incluir trucos o aprendizajes básicos como chocar las palmas, sentarse, responder a la llamada y acostumbrarse al arnés. Los circuitos de agility con túneles, almohadas y sillas ofrecen desafíos físicos. El uso del arnés y los recintos al aire libre permiten a los gatos explorar el exterior de forma segura, ejercitando sus sentidos en un entorno controlado.
Satisfacer estas necesidades es fundamental para todos los gatos y las medidas adoptadas se deben adaptar a la edad, la salud y la movilidad individual. Ofrecer estas oportunidades puede mejorar el bienestar de los gatitos, evitar comportamientos no deseados y reducir el riesgo de problemas relacionados con el estrés, contribuyendo así que tengan una vida más feliz y plena.
La disposición y el mantenimiento de la bandeja de arena son esenciales para la salud física y emocional del gatito, así como para evitar futuros problemas de eliminación. Se debe recopilar información sobre otras mascotas que haya en la casa y sobre la ubicación actual de la bandeja de arena para adaptar las recomendaciones a cada cliente.
A la hora de hablar con los clientes sobre cómo crear un entorno amigable para los gatos, se les puede proponer que traten de “pensar como un gato”. Proporcionar muchas superficies elevadas, escondites, comederos, bandejas de arena, rascadores y zonas de descanso separadas promueve su bienestar emocional. Apoyar y educar a los tutores de los gatitos en cuanto a la prevención del estrés es necesario no solo para el desarrollo satisfactorio del gatito durante su periodo crítico de sensibilización, sino para toda su vida. El equipo veterinario debe tratar que cada interacción con el gato en la consulta sea lo menos estresante posible y educar a los tutores sobre la importancia de una exposición segura, los comportamientos habituales de los gatitos y la necesidad del enriquecimiento ambiental para mejorar su bienestar y reducir los problemas de comportamiento.
RVT, VTS (Comportamiento), CPDT-KA, KPA CTP, Clínica Veterinaria Companion Veterinary Clinic, Edmonton, Canadá
Canadá
Jessica Benoit se graduó en el programa Tecnología en la Sanidad Animal del Instituto Tecnológico del Norte de Alberta (NAIT) en el 2010. Jessica es auxiliar veterinaria especialista en comportamiento y posee la certificación como entrenadora por el CPDT-KA®, por el KPA CTP y cuenta con la certificación Fear Free. Actualmente es copropietaria de la clínica veterinaria certificada como Fear Free, Companion Veterinary Clinic, en Edmonton, Canadá. En el 2013, elaboró su primer programa de adiestramiento y comportamiento para su clínica, y actualmente ofrece clases de adiestramiento canino, clases de gatitos, entrenamiento con trucos y sesiones privadas de adiestramiento y modificación del comportamiento. Tiene especial interés en la atención veterinaria cooperativa, disfruta ayudando a sus pacientes y haciendo que se sientan más cómodos y seguros en las revisiones e intervenciones veterinarias. También imparte conferencias y talleres, y escribe artículos veterinarios.
Los auxiliares veterinarios desempeñan un papel fundamental proporcionando recomendaciones para prevenir problemas de comportamiento en gatitos.
Es fundamental guiar a los tutores para ayudarles a reforzar el vínculo con su gato.
El periodo crítico del aprendizaje del gatito tiene lugar entre las dos y las siete semanas de vida. Este breve periodo es muy importante para el óptimo desarrollo psicológico.
“Los cinco pilares de un entorno felino saludable” son una excelente referencia para abordar las necesidades básicas de los gatitos.