Escrito por Tabitha J. Hookey
Existen nuevas evidencias que demuestran que el control de la ingesta calórica mediante la administración controlada de una dieta diseñada para limitar el aporte calórico en gatos diabéticos con sobrepeso puede contribuir no solo al control glucémico y la calidad de vida, sino también en muchos casos, a la remisión de la diabetes.
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La alimentación restringida en calorías puede ayudar a la remisión de la diabetes tipo 2 en las personas, pero hasta la fecha, no había tales evidencias en gatos diabéticos.
En gatos diabéticos con sobrepeso tratados con insulina se ha estudiado el efecto de la restricción calórica en la remisión diabética utilizando una nueva dieta formulada para la pérdida de peso.
Después de 12 semanas con la dieta, los gatos con restricción calórica tuvieron 2,1 veces más probabilidades de lograr la remisión diabética que los que recibieron un aporte calórico para mantener el peso.
El control glucémico y la calidad de vida mejoraron en ambos grupos y la restricción calórica dio lugar a una pérdida de peso eficaz y bien tolerada.
La obesidad y la resistencia a la insulina asociada son características comunes de la diabetes mellitus (DM) felina y la diabetes tipo 2 humana. En medicina humana, una estrategia eficaz para mejorar la glucemia y conseguir la remisión de la diabetes tipo 2 puede ser la alimentación restringida en calorías (1). El tratamiento recomendado para los gatos diabéticos con obesidad incluye la pérdida controlada de peso para reducir la resistencia a la insulina y mejorar la respuesta al tratamiento, incluyendo la mayor probabilidad de remisión diabética (2). Sin embargo, no se han publicado estudios sobre el efecto de la restricción calórica en la remisión de gatos diabéticos con sobrepeso. Además, muchos de los alimentos dietéticos para gatos con DM no se han formulado con la suficiente restricción calórica para lograr una pérdida de peso significativa sin el riesgo de la ingesta insuficiente de nutrientes esenciales. Por este motivo, se ha realizado un ensayo clínico prospectivo, aleatorizado y controlado para evaluar el efecto de la restricción calórica de un nuevo alimento dietético para la diabetes y la reducción de peso, en la remisión de gatos con DM y sobrepeso tratados con insulina. En dicho ensayo, los investigadores también evaluaron el control glucémico, la magnitud de la pérdida de peso, la seguridad de la restricción calórica, la puntuación clínica de diabetes y la calidad de vida (3-5).
En el ensayo clínico de 12 semanas de duración, se incluyeron 72 gatos diabéticos con sobrepeso (puntuación de la condición corporal ≥ 6/9), tratados con insulina protamina zinc (PZI). Los gatos se dividieron aleatoriamente entre el grupo experimental o de intervención (que recibieron la dieta con restricción calórica y racionamiento para una pérdida de peso semanal del 2 %; n = 32) y el grupo control (que recibieron la misma dieta, pero con una mayor asignación calórica para mantener su peso corporal; n = 40).
La dieta estudiada, disponible tanto en presentación seca como húmeda, era rica en proteínas, bajas en carbohidratos digestibles, de baja densidad energética y con una mayor concentración de vitaminas y minerales esenciales para ayudar a garantizar la ingesta adecuada de nutrientes a pesar de la restricción energética. Los gatos recibieron la dieta húmeda, seca o ambas, según sus preferencias y las de su tutor y se proporcionaron balanzas de cocina para garantizar la precisión de las raciones. La Figura 1 muestra el diseño del estudio y los parámetros que se evaluaron en cada visita a lo largo de las 12 semanas del estudio.

La mediana de la edad de los 72 gatos fue de 11 años; todos estaban previamente esterilizados y la mayoría eran machos (65 %) y comunes europeos de pelo corto (76 %). La mediana de la duración de la DM de los gatos incluidos en el estudio fue de 131 días. Al inicio del estudio, solo se encontró una diferencia significativa entre los dos grupos: la variabilidad glucémica, fue mayor en el grupo de intervención. No se observaron diferencias significativas en las características iniciales, incluyendo el peso corporal, la puntuación de la condición corporal, la puntuación de la condición muscular, la dosis total de insulina o la duración de la DM (3-5).
En la semana 12, los gatos del grupo de intervención experimentaron una pérdida de peso significativamente mayor (pérdida media del 7,2 % del peso corporal inicial) que los del grupo control (pérdida media del 2,7 % del peso corporal inicial). Además, las puntuaciones de la condición corporal de ambos grupos fueron significativamente diferentes al final del estudio, mientras que no se observaron diferencias en las puntuaciones de la condición muscular (4).
Un número significativamente mayor de los gatos del grupo de intervención (16/32, 50 %) consiguió la remisión diabética en la semana 12 respecto a los gatos del grupo control (12/40, 30 %). Se considera que un paciente está en remisión cuando, tras ser diagnosticado de DM según los criterios establecidos, deja de recibir el tratamiento con insulina exógena y no muestra signos de DM según esos mismos criterios después de 4 semanas (6). Los gatos con restricción calórica tuvieron una probabilidad 2,1 veces mayor de estar en remisión a las 12 semanas, en comparación con los gatos que recibieron un aporte calórico para el mantenimiento de peso. Entre los factores que se asociaron con la probabilidad de remisión diabética se incluyeron la menor duración de la DM y la restricción calórica (pero no el cambio de peso) (3).
La regulación glucémica mejoró significativamente en ambos grupos de gatos en la semana 12 del ensayo. Además, en los gatos sometidos a la restricción calórica que no entraron en remisión se les pudo reducir la dosis diaria de insulina (3).
En general, los eventos adversos fueron escasos en ambos grupos, consistiendo principalmente en hipoglucemia no clínica (n = 4 en el grupo de intervención y n = 3 en el grupo control). Un gato del grupo de intervención sufrió un episodio de hipoglucemia clínica. Cabe destacar que ningún gato de ambos grupos desarrolló cetoacidosis diabética ni lipidosis hepática y no se observaron alteraciones hematológicas. En la bioquímica sanguínea, los marcadores séricos de la función pancreática, hepática y renal se mantuvieron estables, excepto en un gato del grupo control con progresión de la enfermedad renal crónica preexistente (3).
Los gatos de ambos grupos mostraron una mejoría de los signos clínicos de diabetes (según la escala de diabetes clínica (DCS) tal y como se detalla en la Figura 2) y una mejoría en la calidad de vida. Los resultados de la escala DCS se analizaron excluyendo la evaluación del apetito de los gatos (que podría verse afectado por la restricción calórica) y, en este contexto, los gatos del grupo de intervención mostraron una mayor mejoría de los signos clínicos de diabetes (5).
Figura 2. Sistema de puntuación clínica de la diabetes felina (7).
| Signo clínico que se puntúa | Gravedad (respecto a antes de presentar diabetes mellitus) | Puntos asignados |
| Pérdida de peso involuntaria en los últimos 2 meses (evaluada mediante el registro o medición del peso corporal) | Nada de pérdida de peso involuntaria o de aumento de peso | 0 |
| Leve (< 5 % de pérdida) | 1 | |
| Moderada (pérdida del 5-10 %) | 2 | |
| Grave (pérdida > 10 %) | 3 | |
| Aumento de la ingesta de agua y/o de la micción (evaluado mediante un cuestionario) | Ninguno | 0 |
| Leve: se observa un ligero aumento | 1 | |
| Moderado: se rellena con más frecuencia el bebedero | 2 | |
| Grave: se observa que bebe constantemente | 3 | |
| Aumento del apetito (evaluado mediante un cuestionario) | Apetito normal o disminuido | 0 |
| Leve: se termina rápido la comida | 1 | |
| Moderado: se termina rápido la comida y pide más | 2 | |
| Grave: obsesión por la comida | 3 | |
| Disminución de la actividad o estado general (evaluado mediante un cuestionario) | Actividad normal o aumentada | 0 |
| Leve: ligeramente menos activo | 1 | |
| Moderada: claramente menos activo | 2 | |
| Grave: pasa la mayor parte del tiempo tumbado | 3 | |
| Puntuación total | /12 |
La diabetes es una enfermedad que afecta principalmente a gatos de edad madura y en esta etapa de la vida un gran porcentaje de gatos (66,5 %) presenta sobrepeso u obesidad (8). Aunque la pérdida de peso es un signo clínico que puede afectar al 60 % de los gatos con DM sin complicaciones (2) y puede reducir el grado de adiposidad en gatos que en el momento de la presentación tienen sobrepeso, muchos gatos diabéticos siguen con sobrepeso u obesidad o tienen el riesgo de volver a aumentar de peso una vez controlada la hiperglucemia. Los resultados de este ensayo clínico evidencian los posibles beneficios de la restricción calórica para la pérdida de peso, especialmente la remisión diabética, mediante un alimento dietético formulado para tal fin, junto con el tratamiento farmacológico y un estrecho seguimiento.
A pesar del consenso generalizado entre los veterinarios sobre los múltiples beneficios de la pérdida de peso en mascotas con sobrepeso (con o sin diabetes concomitante), en la práctica, los programas de control de peso resultan complicados y suelen tener poco éxito, ya que aproximadamente, solo la mitad de los gatos logra alcanzar su peso objetivo (9). No obstante, en el caso de las mascotas con sobrepeso y obesidad, el beneficio de la reducción de peso no se limita a cuando se alcanza el peso ideal u objetivo, ya que incluso la mínima pérdida de peso puede tener un impacto positivo tanto en la salud como en la calidad de vida (10). El hecho de que la restricción calórica, y no el grado de pérdida de peso, esté asociada con la remisión de la diabetes demuestra que no es necesaria una reducción de peso significativa para obtener beneficios de la pérdida de peso en gatos diabéticos. El éxito inicial en el proceso de pérdida de peso puede ayudar a involucrar y motivar a los tutores a seguir un plan nutricional a largo plazo, logrando así los beneficios adicionales de una condición corporal saludable. Se ha demostrado que la remisión de la diabetes, aunque no sea posible en todos los casos, tiene impacto positivo en la percepción de los tutores de la calidad de vida de los gatos diabéticos (11).
Los resultados del estudio indican que la restricción calórica, mediante una dieta especialmente formulada, no solo es eficaz para la pérdida de peso controlada, sino que también constituye una intervención segura y bien tolerada en gatos diabéticos con sobrepeso en tratamiento con insulina y bajo supervisión veterinaria. El ritmo de pérdida de peso de un 0,6 % semanal es similar a la descrita en otros estudios sobre pérdida de peso en gatos con sobrepeso (12). Además, aunque en el estudio no se analizó la composición corporal (p. ej., mediante absorciometría de rayos X de energía dual), el hecho de que la puntuación de la condición corporal disminuyera más en los gatos del grupo de restricción calórica que los del grupo control, sin diferencias significativas en la puntuación de la condición muscular, podría sugerir que los cambios de peso se debieron principalmente a la pérdida de grasa corporal, más que a la pérdida de masa muscular. En los gatos sometidos a la restricción calórica que no lograron la remisión, se pudo reducir la dosis de insulina tras las 12 semanas y, aunque en términos generales los efectos adversos fueron pocos, se produjo hipoglucemia (en su mayoría no clínica) en ambos grupos de gatos. Estos hallazgos refuerzan la importancia del seguimiento del paciente y del ajuste de la dosis de insulina al cambiar de alimento (especialmente, cuando es bajo en carbohidratos digeribles) y/o al restringir la ingesta calórica para la pérdida de peso en gatos diabéticos.
El hecho de que la restricción calórica, y no el grado de pérdida de peso, esté asociada con la remisión de la diabetes demuestra que no es necesaria una reducción de peso significativa para obtener beneficios de la pérdida de peso en gatos diabéticos.
La diabetes y el alto nivel de atención que conlleva pueden afectar de forma negativa a la calidad de vida del gato y de su tutor. Lo ideal es que los planes terapéuticos tengan como objetivo controlar la glucemia y los signos clínicos del paciente, favoreciendo al mismo tiempo la buena calidad de vida tanto para el gato como para su tutor. La remisión, aunque no es posible en todos los casos, tiene un impacto positivo en la percepción de los tutores sobre la calidad de vida de los gatos diabéticos. Este ensayo clínico demostró que el 50 % de los gatos diabéticos con sobrepeso, en tratamiento con insulina y con la ingesta restringida de una dieta específicamente formulada, entraron en remisión clínica. Además, los beneficios clínicos no se limitaron a la remisión, ya que se observó un mejor control de la glucemia y una mejor calidad de vida en ambos grupos de gatos.
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Declaración de conflicto de intereses Tabitha Hookey es empleada de Royal Canin SAS, una filial de Mars Petcare. |